Confianza
Rondy no funciona sin ella. Todo lo que hacemos está diseñado para que la gente se fíe de la gente.
Nuestra historia
Rondy nació de una frustración que conoce cualquiera que haya organizado una tanda: ¿por qué algo tan simple se hace tan complicado?
Así empezó todo
Manuel y Javier son amigos de la universidad. Una tarde de agosto de 2025, en un bar y con unas cervezas por delante, salió el tema de siempre: las tandas. Las de toda la vida, esas en las que un grupo ahorra por turnos.
Manuel es de Bolivia, donde a eso lo llaman pasanaku y se hace en familia desde siempre. Y los dos habían visto lo mismo: la idea funciona de maravilla, pero organizarla es un caos de capturas de Bizum, Excels rotos y mensajes perdidos en WhatsApp.
Entonces cayó la pregunta: “Algo que la gente lleva haciendo siglos, ¿por qué no tiene una app que lo haga fácil?”
Esa pregunta fue el primer ladrillo de Rondy. En 2026 se pusieron en serio con ella.
El camino
Agosto de 2025. Manuel y Javier, amigos de la universidad, en un bar con unas cervezas. Hablando caen en la cuenta: las tandas de toda la vida funcionan, pero organizarlas es un caos y no hay ninguna app para ello.
Manos a la obra. Los primeros bocetos, las primeras pantallas y una primera versión para probarla con los suyos.
Lo que empezó como una idea de bar se convierte en el proyecto: rondas, mercado de turnos e índice de confianza. Sin bancos, sin intereses, sin dramas.
Los fundadores
Co-fundador
“Crecí en Bolivia viendo el pasanaku: vecinos que ponían su dinero en común porque se fiaban unos de otros. Nadie firmaba nada, bastaba la palabra. Rondy es esa misma confianza de siempre, solo que ahora las cuentas se llevan solas y nadie se queda atrás.”
Co-fundador
“Durante años di por hecho que para ahorrar en serio hacía falta un banco. Un día me pregunté por qué, si la gente lleva siglos ahorrando junta sin uno. Resulta que no hace falta: solo personas que se fían y una herramienta a la altura.”
Lo que nos mueve
Rondy no funciona sin ella. Todo lo que hacemos está diseñado para que la gente se fíe de la gente.
Cada aporte, cada cobro, cada intercambio queda registrado. Cero capturas perdidas. Cero secretos.
Si tu abuela no lo entiende, nosotros lo rehacemos. Crear una ronda tiene que ser más fácil que crear un grupo de WhatsApp.
No somos una app de finanzas. Somos una app de personas. El dinero es solo el pretexto.